8 de marzo de 2013

LOS PEORES CARTELES DEL 8 DE MARZO


Todos los días son 8 de marzo en casa de Jordi Labanda y de esta chati tan urbana y tan ecofriendly que no pierde el glamour ni para hacer gamberrismo en un muro municipal, y levanta la pierna de un metro cincuenta, coqueta.




¡Qué viva la lucha de las personal shoppers! Claro que sí, joder, también son personas, hostia ya.





Madre, esposa, novia, amante. Mujer de la calle a la que no conozco, especialmente si es fea y gorda, pa ti no es, bicho. 
Eres simplemente un beso. Tenlo presente no se te vaya a ir la pirola queriendo estudiar algo complicado.






Este podría ser perfectamente el cartel del Día Internacional de Almacenes Pontejos.





Ojalá Kollontai y las chicas estuvieran vivas para ver esto. Vuestra lucha dio frutos, hermanas: 
¡SÓLO 15 EUROS!





¡Feliz Día Internacional de las muñecas Bratz lobotomizadas!






De verdad que con los anuncios, las marquesinas y las revistas tengo suficiente, no hacía falta que me sexualizárais también el cartel del 8 de marzo, pero eh, DE BUEN ROLLO.





Este me lo han traído directamente del 3452, año en que se superó aquello del techo de cristal. 
(No lo olvidéis: si no lleva zapato de salón de tacón medio, moño, maletín y cara de ajetreo, no es mujer trabajadora, es cajera del Consum.)




Este me resulta demasiado agresivo, como de los CJC. Creo que si plantean sus reivindicaciones con unas imágenes tan violentas y desagradables lo único que conseguirán es que nadie apoye su lucha. El diseñador habrá de ser más hábil la próxima vez si quieren sumar fuerzas en lugar de espantar a posibles personas afines.
(Me siento muy identificada con la chica que lleva la camiseta rosa de "Información", a veces pienso que yo debo de llevar una igual, eso explicaría muchas cosas).




Este es del Día Internacional de Gustarle a los Tíos.






¿Es guapa? Sí. ¡PERO LLEVA EL PELO CORTO! ¡ES TACO DE COMBATIVO! ¡Casi tan subversivo como celebrar el 8 de marzo el día 11!






Déjame, ya te empodero yo que tú sola no sabes.






Este es de un colectivo hembrista mid-century modern.

6 de marzo de 2013

LA HISTORIA DEL 8 DE MARZO MADE IN DISNEY




Corre el año 1909 y estamos en un floreciente país llamado USA, la tierra de las oportunidades, donde todo el mundo es feliz y se respira paz y properidad por doquier. Sin embargo, a pesar de estas circunstancias altamente favorables para cualquier ser humano (nótese que "negro" y "mujer obrera" no forman parte de esta categoría), un grupo de ingratas ciudadanas de segunda, y, para más inri, miembras del Partido Socialista de Norteamérica, rojas hirsutas, feas, con espaldas de nadador y culo masculino, no contentas con que sus maridos les proporcionen cada vez cocinas más grandes, deciden montar un numerito el día 28 de febrero llamado Women's day (ya ves tú, ¿acaso había un Men's day? Pues NO, y eso se llama discriminación), una especie de jornadas de debate y reflexión sobre asuntos triviales y caprichitos como el sufragio universal y la esclavitud sexual. Muchos de sus amigos y maridos les dicen que normalmente las suelen apoyar, que ellos también son feministas, pero que con esas reivindicaciones se estaban pasando y rozando el hembrismo y la paranoia, y que debían relajarse un poco. Y con razón ¡cómo se las gastaban estas señoritas!




Que estaban un poco mal de la cabeza y se les habían subido las perniciosas teorías de género a la cabeza  había quedado claro, mas, conociendo sus antecedentes históricos de histeria, se comprende mejor el caso (bendito Freud, cuánto has hecho por las mujeres, estaremos eternamente en deuda contigo).
En 1857, a las bisabuelas de las del Women's day, y miembras del sindicato de costureras de la compañía textil del Lower East Side neoyorquino, que habían protestado un montón para que por fin las dejaran salir a trabajar fuera del hogar, se les pone en los ovarios montar una demonstration para pedir la jornada de 10 horas. Parece ser que habían armado pollo del bueno para incorporarse al mundo laboral y ahora las cíclotimicas del coño querían pasar más tiempo en la casa. De verdad que no hay quien las entienda: Si querías estar en casa haberte quedado en casa en lugar de ir a quitarle el trabajo a los hombres honrados a los que con una hora al día de descanso para un tute y un solysombra les basta y les sobra. 
En 1867 lo mismo. Se vuelve a liar y se ponen en huelga las planchadoras de la ciudad de Troy (que no Detroit), Nueva York (que no Michigan). Afortunadamente sus reivindicaciones extremistas y radicales, como un aumento de salario que les permitiera vivir con dignidad son desoídas. Haber nacido varón blanco heterosexual, hombre ya.



Meanwhile, al otro lado del Atlántico, un espectro recorre Europa: el espectro del incipiente feminismo socialista. En 1910 se reúnen en Copenhague 100 arpías a las que lo que les hacía falta era una buena polla, y montan un akelarre al que llaman II Conferencia Internacional de Mujeres Socialistas. Imagínate el percal, todas con las reglas sincronizadas comentando Anatomía de Grey. Jeje. Después de intercambiar pareceres en tono jocoso sobre la cantidad de denuncias falsas que les habían colocado a sus maridos, encuentran tiempo para volver sobre lo del sufragio universal (¡qué pesadas! ¿Acaso no se dan cuenta, como bien les hacen ver sus bienintencionados compañeros, de que las mujeres votan en masa a la derecha?), y una tal Clara Zetkin, que no debió de ser muy importante porque en los libros de texto de secundaria no sale, junto con otras dos malfolladas, propone que el 8 de marzo se convierta en el Día Internacional de la Mujer Trabajadora (o sea, de todas las mujeres menos Alicia Koplowitz, Carmen Lomana y la esposa de Bárcenas). Las presentes (entre ellas las tres primeras diputadas biomujeres del parlamento finlandés, a las cuales permitieron ser parlamentarias nada más que para que sus colegas diputados pudieran debatir sobre cuál estaba más buena en los descansos entre votación y votación), acceden.

De ese modo, en 1911, y a pesar de tratarse de un asunto muy discriminatorio para los hombres, que tendrían que pasar a conformarse con tener para ellos únicamente los 364 restantes, se celebra el primer Día Internacional de la Mujer de la historia, en Alemania, Suiza, Austria y Dinamarca. 
Se juntan, montan sus rollos con sus colectivos de mujeres (qué carajo, ¡vaya nazis!), y se lo pasan guay; pero al día siguiente hazme un sandwich y usted a fregar one more time, que tampoco hay que pasarse reivindicando, que si no luego no le gustas a los chicos.



En 1913, y como si de Eurovisión se tratara, se incorpora Rusia a la jarana feminazi novecentista. Como no podía ser de otra manera, el Zar, que es un machirulo de esos que sabe mejor que ellas lo que les conviene a las feministas, las reprime con dureza, e incluso manda a Siberia a la que había escuchado comentar que está harta de que los Vladimachirulos de la vida se espatarren en los carruajes like they own the place.

A pesar de la violenta y absolutamente justificada represión, dado el peligro que corría la patria de convertirse en un matriarcado ecofeminista con niños amamantados hasta los 19 años si se dejaba avanzar la lucha de las mujeres, el 8 de marzo de 1917, las feministas rusas de clase baja, conocidas por afanarse en dividir a la clase obrera con sus reivindicaciones específicas, egoístas, por fin hacen algo útil para la clase obrera en su totalidad: sus manifestaciones exigiendo pan y el regreso de los combatientes a casa acaban siendo el detonante de la Revolución de Octubre. Aunque seguro que hay algún machista-leninista por ahí que te dice que menos lobos. Hazle caso. Los chicos suelen tener razón con estas cosas. Por algo cobran más, no lo olvides.

A partir de ese acontecimiento tan gore para la historia de la humanidad, en los pobres y grises países sin libertad del otro lado del telón de acero, el 8 de marzo queda instaurado como el Día Internacional de la Mujer Comunista (o sea, de la mujer, porque las mujeres burguesas que pedían libertad y escribían mentiras para medios extranjeros acababan cavando canales con una cucharilla). 
En los países que tuvieron la suerte de no caer bajo el yugo de la tiranía, pero que seguían siendo lo suficientemente permisivos con el libertinaje como para permitir que los partidos comunistas fueran legales, los festejos del Día de la Mujer las organizaban los prohombres de esos partidos. Luego el local lo solían fregar las promujeres. Pero eh.




A partir de los años 60 y con la movida de la Guerra Fría, comienzan a surgir todo tipo de bulos y medias verdades sobre el origen del Día de la Mujer Trabajadora, más que nada para que ese tanto tan progresista que es haber sido los primeros en darle un día a la chati no se lo quedaran los rojos. 
De esta forma empieza a circular la historia del incendio en la fábrica Triangle Shirtwaist Company, el 25 de marzo de 1911 en Nueva York, ocupada por sus trabajadoras, que exigían la equiparación de salarios con los de los hombres (que era mentira que no cobraran lo mismo, porque yo mi empresa las mujeres y los hombres cobramos lo mismo), la reducción de la jornada laboral, y los domingos libres para poder descansar limpiando, cambiando pañales y preparando los tuppers de toda la semana. 
El jefe, en un arranque de patriotismo y de preservación del orden natural de las cosas, prende fuego a la fábrica. Mueren alrededor de 150 mujeres. 
Otras versiones aseguran que el fuego lo provocó la colilla de un trabajador. Por supuesto, no iba a ser de una trabajadora, porque las mujeres son perfectas y los hombres malvadísimos, pero luego bien que suspiráis por vuestros profes de biodanza, ¿eh hembristas? Sea como fuere, las salidas de emergencia estaban cerradas para evitar robos durante el día, y un poco también por aquello de joder y de dejar claro quién manda aquí, y se produjo la tragedia. 
Este hecho fue tratado en posteriores encuentros de mujeres trabajadoras e inspiró intensos debates sobre legislación laboral y derechos de las trabajadoras, pero no fue el origen directo del Día Internacional de la Mujer Trabajadora. Porque aquellas de la fábrica, de trabajadoras tenían más bien poco. ¡Querían librar los domingos! ¡vaya vagas! 
Después de incendiar la factoría, cuenta la leyenda que musitó el patrón "¡que es broma mujer! ¡qué poco sentido del humor tenéis las feminazis!".



A partir de los años 70, y en los 80 y 90, y hasta la fecha, la cosa se complica. Se incorporan más países a la  jornada de lucha y conmemoración, y ese movimiento nocivo y totalitario que es el feminismo de la segunda y tercera ola, hace suyo el 8 de marzo, incorporando a las reivindicaciones causas todavía más mofables y cuestionables por parte de los que nunca han sufrido opresión. Todo el mundo sabe que ya prácticamente está conseguida la igualdad, aunque queden algunos resquicios terribles de discriminación hacia los hombres, como esas locas que se empeñan en que los maltratadores que molían a palos a la madre de sus hijos no tengan derecho a la custodia de estos ¿Acaso pegaba a los niños? No, pegaba a la madre, jolín, hay que pensar.
Entre los nuevos asuntos que se ponen sobre el tapete, además de repensar nuevas estrategias para sojuzgar al género masculino, se encuentra el debate sobre el trabajo sexual, la performatividad, el colonialismo,  los feminismos negros... Vamos, pijaditas para que cuatro lesbianas insatisfechas puedan seguir viviendo del cuento de los Cultural Studies, LO NORMAL.




Así que, hermanas, si queréis seguir siendo unas perras egoístas, unas nazis del género, fascisthembras, unas histéricas, unas desunidoras de la clase obrera, no os olvidéis de celebrar el 8 de marzo en vuestra ciudad o pueblo. En Madrid hemos quedado a las 20h. en la Pza de Jacinto Benavente para comer fetos maridados con Mooncup cosecha del 92; para honrar la memoria de todas las locas que abrieron el camino; y para tomar fuerzas para seguir luchando por nuestros derechos. ¡Que viva la lucha de las mujeres!

Otras entregas de la Colección "Made in Disney": LA HISTORIA DEL 1 DE MAYO MADE IN DISNEY 

11 de diciembre de 2012

FILÓSOFA FRÍVOLA TAMBIÉN TIENE UN PLAN


Idea "original" y guión: Lucía Muñoz y Silvia Muñoz.
Starring y estilismo: Lucía Muñoz.
Dirección y edición: Silvia Muñoz.
Música: Le Tigre.



12 de noviembre de 2012

MANIFAS: GET THE LOOK! OUTFITS PARA LA HUELGA GENERAL VOL. II


Bienvenidos, queridos filosofofrivolistas míos, a una nueva entrega de "Manifas: get the look". Como cada huelga tiene sus particularidades, en esta ocasión os propongo seis looks refrescantes para el 14N, que van poco a poco completando todo un libro de estilo manifero: Huelga general, mineros ejemplares y profesores luchadores. No dejéis de visitar los enlaces si aún no tenéis muy claro qué modelón lucir el miércoles.


EL MACHISTA DE IZQUIERDAS





Si lo tuyo es el desprecio absoluto por el trabajo reproductivo, si crees que las putas feministas son unas oportunistas queriéndose apropiar de la huelga con sus mierdas de soflamas victimistas sobre cuidados, si crees que el feminismo no es sino un obstáculo para la verdadera revolución ¡este es tu outfit! Incluye un estiloso plumero para que te lo meta por el culo una de tus camaradas a las que tanto menosprecias, y un libro sobre teoría feminista marxista, para que lo leas y dejes de ser un cretino amargado analfabeto con complejo de micropene.



WORKING CLASS HEROINE



El sistema capitalista depende de ti más que de cualquier hombre con mono azul y lo sabes... ¡este look es lo que andas buscando! Silla para el abuelo dependiente, portabebés, bolsa de mercado chic y olla a presión para hacer comida para ocho son los complementos que no deben faltar en el armario de cualquier working class heroine. Lo sé, echas en falta el plumero. Lo está gozando el compa de arriba. Luego le pides que te lo devuelva. O mejor no.


LE MAUVAIS PIQUETÈ


Enviados por el mismísimo Satán, los piquetes son esos seres del mal que impiden que la gente de bien disfrute de ese derecho inventado que es el derecho a ir a trabajar el día la huelga. Si aún así optas por este modelito, tus mejores aliados serán el termo, la capucha y ese chaleco tan estiloso que parece gritar "¡compañeros, venimos a informar!". Una cucada.



ESQUIROL COOL


Camisa, blazer, maletín desenfadado y careta de CERDO son tus mejores aliados de estilo si eres uno de esos pícaros insolidarios a los que les encanta aprovecharse de las conquistas sin arriesgar el culo lo más mínimo. Si no te puedes permitir perder un día de sueldo, este es el outfit indicado para esperar a que vengan los unicornios rosas del futuro a traerte derechos laborales.



SEMIESQUIROL COOL


¿No harás huelga el 14N porque (insert excusa gilipollesca X here), pero luego SÍ te pasarás por la manifestación porque "esto no puede seguir así"? Echa un vistazo a nuestra propuesta en cuanto a complementos: te encantará, jeta de la vida!



EL GUARDIÁN DEL TEMPLO



¡Estás de enhorabuena, esta temporada se lleva el look cañero! Si lo tuyo es que te paguen con dinero público por ponerte de escudo protector contra los malvados piquetes para empresas privadas que violan sistemáticamente los derechos de los trabajadores, opta por este outfit agresivo a la par que estiloso. Siempre con elegancia y clase, que eres compañero, coño.



MARHUENDA COPYCAT



17 de octubre de 2012

UGLY THINGS THAT SUDDENLY BECOME COOL VOL. V

Y así, a lo tonto a lo tonto, y con todo el material que nos proporciona el mundo de mierda en el que vivimos, ¡ya llevamos cinco ediciones de la celebrada sección "Ugly things that suddenly become cool"!
Un aplauso fuerte para todas las mamarrachas, hipsters faltos, diseñadores que se vengan de la sociedad creando grandes mierdas imponibles que al final se acaban poniendo las mamarrachas y los hipsters faltos; coolhunters y trendsetters que tienen un par de guayas, y que recomiendan lo que el diseñador vengativo ha creado mientras estaba en el trono, y mendrugos y borregos sin criterio que se ponen lo que les echen, por hacerlo posible. Sin ellos esta sección estaría muerta. Y el sistema de la moda también. Va por vosotros.


Zapatos aparatosos, feos como ellos solos y con todo mezclado, como si los hubiera diseñado/cosido un mono ciego y manco




Oiréis a expertos en la materia llamarlos "arty". Este tipo de zapato (Rodarte), o el anterior (Chinese Laundry) no es arty, es fei, muy muy fei, por mucho que alguien quiera empeñarse en lo contrario



Ir hiper mona hasta los tobillos y cagarla poniéndote las zapatillas con las que vas al Curves porque de repente es lo que más mola del universo





Lo malo de que esté todo inventado es que vamos camino, irremediablemente, de volvernos cada vez más mamarrachos. Al igual que ocurre con la droga, cada vez cuesta más colocarse con la moda, y necesitas más y más duro para conseguir un colocón aceptable de espantajería y ridícula moloneidad. 
Gracias, Isabel Marant.



Neopreno Chic






Al igual que me ocurre a mí si leo las cosas que escribía cuando era una moderada ciudadanista, estas chicas se van a morir del sofoco y del coraje cuando, dentro de unos años (de unos días, si me apuras), se vean en estas fotos. La simple visión de este extraño e indescriptible look neopreno oversize me deja hecha toda una Lord Chandos.




Con la terapia que va a necesitar esta chicuela, un psiquiatra podría pagar los estudios de sus tres hijos en cualquier universidad (iba a decir de la Ivy League, pero ya no hace falta irse tan lejos) ESPAÑOLA.



Ponerse un cacho de tela de cuadros encima de los pantalones





El no va más de la modernidad subnormaloide. 
Imagino a un grupo de hipsters, sentados alrededor de una mesa recogida de la calle, en su casa de Williamsburg: "A ver", dice Koko, un tipet con la barba como una madriguera de nutria y un moñito de samurai, "¿se os ocurre alguna forma de mamarracheo supino que no hayamos probado hasta la fecha?". "Sí", contesta Jen, una estudiante de artes visuales con el pelo violeta y una cadena que une su oreja con su nariz, "vamos a ponernos un trozo tela cuadros encima del pantalón, así, a la gornú. Es lo más tonto que se me ocurre, pero si quieres puedo darle una vuelta". "Oh, qué idea más cojonuda, Jen" contesta Koko "te echaría un kiki si no fuera porque el MDMA me ha dejado tan inapetente como impotente".


Cubrirse la cara con cadenas y seguir fingiendo con el gesto y la mirada que se conserva algo de dignidad




Que es algo parecido a lo que le ocurre a un gótico impecablemente vestido con encajes y chorreras, y maquillado con delicados polvos de arroz, cuando va a comer macarrones con chorizo a casa de su tía en La Ventilla. No se sostiene. No puedes colocarte esas mierdas en el rostro y seguir poniendo cara de persona normal como si nada hubiera cambiado porque eso no te lo compra nadie.



Este chaval está a punto de caramelo para hallarse en una mani y que le venga a detener con saña un UIP de los sádicos (perdóneseme la redundancia).


Camisetas de animales terroríficos como de tienda de barrio, pero "dignificadas" porque a Givenchy así se le puso en el coño




El director creativo de Givenchy se apostó con un colega a que se la metía doblada a las fashionistas one more time, y ganó. Nunca, never, ever, en la historia de la estética del feísmo se habría alguien imaginado que la estupidez humana pudiere llegar a alcanzar tan altas cotas. Y sin embargo, mírenlo ustedes, esta gente pasea pasillo abajo, pasillo arriba, tan orgullosa con sus camisetas de biólogo nerd que trabaja en Faunia...
 Huelga decir, no obstante, que el biólogo nerd las llevaría con mucha más gracia, arrequetemetidas por dentro del pantalón y con cinturón multifunción Coronel Tapioca (¿existe todavía?). "¿Por dentro del pantalón?" comenta entre sorprendida e indignada una it girl cuando la paramos en Place Vendôme para contarle el uso primigenio de estas prendas "¡Hay que ser hortera! Con lo bien que combino yo al rottweiler rabioso con tacones y collar."






Aún no me he posicionado claramente sobre el hecho de si resulta más acojonante la copia barata o el original.



Este chaval está over the top of the pops. Ya no hay stop. Se ha pasado (de rosca) todas las pantallas del hipsterismo y ha rescatado a la princesa con el pelo verde pastel y zapatillas Superga.



Bonus track: casos clínicos inexplicables del reciente streetstyle (Nota: siempre me ha parecido de muy mal gusto ser cruel con los demás por cómo visten, pero mira, hemos llegado ya a un punto de tomadura de pelo de streestyles y fashionweeks que no me da la gana, y no me da la gana, joder).




Esta mañana me he levantado (oh bella ciao, bella ciao, bella, ciao ciao ciao) y me he dicho a mí misma "El hombro está como muy out ¿Quién me va a impedir ponerme el bolso colgado del cuello cual perrete San Bernardo rescatador de las nieves?"




Esta chica está más superproducida que cualquiera de Spielberg, y con el mismo resultado. Te puede gustar más o menos. Pero lo lógico sería que menos.





Cuando le preguntaste a tu compañera de piso si ibas bien y te dijo que sí, no estaba mirando.
 Lo creáis o no, esta chavala ha sido de las más fotografiadas durante la London Fashion Week.





 Podría hacer algún comentario ingenioso, pero sólo serviría para joder el momento de comunión entre vuestras retinas y este modelón.




Ole, ole y ole. Di que sí.



Fotos: Facehunter, Stockholm streetstyle, Style Copycat, JakandJill, Asos, VintageVirgin.

10 de octubre de 2012

TRIPLE MORAL


Ser feminazi es el horror, en serio, si lo sé no vengo, es una dedicación de alto riesgo para la integridad psíquica, que implica vivir en un infierno constante, instalada en la paranoia agotante, en la sospecha abrumadora, en el señalamiento de culpables con pantalón, viendo patriarcado testicular hasta en el kiwi que te comes por las mañanas.




Sirva el anterior párrafo de introducción a la mente de una adoradora de Solanas, hoy he visto patriarcado reflexionando sobre la foto del manifestante griego en bolas. Sip. Porque me he acordado de Jill Love y sus tetámenes, pero de cuando todavía no sabíamos que era Jill Love. O sea, a priori, antes de constatar a través de la experiencia que la tía es un jeto con patas y que se iba a vender vulgarmente a esa revista que "no, hombre, si yo la compro porque las entrevistas y los reportajes son muy buenos". Cuando no teníamos conocimiento de que Jill Love fuera una oportunista (aunque ya lo sospecháramos, sí, aguilillas), meramente se trataba de una manifestante new age de torso desnudo. Nos enteramos de su existencia y en el principio fue tachada de tarada, de rarita, de attentiowhore (que lo es, ojo), se habla de su posible transexualidad (echemos más leña al fuego patriarcal, claro que sí). Vamos, una loca del coño, una bruja con conexiones espirituales con Diosa.

¿Por qué es atacada la chavala, aparte de porque está feo querer ser el centro de atención en un evento horizontal? Pues la chavala es atacada porque se nos antoja intolerable que en una protesta seria una persona muestre sus atributos sexuales. Sí, bonitos míos. Porque la seriedad y los atributos sexuales tienen que ir por separado. Always and forever, judeocristianismo power. Y si los atributos son femeninos, buuuuuh, ni te cuento, judeocristianismo heteropatriarcal power.


Foto: Stelios Matsagos. Fuente: El Diagonal


Sin embargo, me encuentro con esta foto de un manifestante heleno, no ya fardando de tetazas, sino mostrando al mundo todo su potencial (con lo out que está el streaking, por el amor de Diosa). Me dedico a buscar con pasión y determinación críticas encarnizadas, tiene que haberlas, joder, el Jill Love de la Acrópolis, pienso y me río, me meto en el tuiter, en el facebook. ¡Ilusa de mí, pobre feminazi histérica que ve fantasmas por doquier, un pollazo le hace falta! Qué decepción... Los pies de foto de las instantáneas en que aparece Jillis Lovelopoulos aluden a una "poderosa metáfora de la situación griega", desnuda y desamparada ante las exigencias de la malvada bruja Merkel (otra tía mala, sip, molt fort). WTF. Ese hombre de escroto turgente es un símbolo, much respect. Ni attentionwhore, ni pirado, ni histérico. Una escultura de Policleto hecha carne venida a menos por los recortes. Un símbolo, una estampa sobrecogedora. 
Vamos, que eso de tener pene es un chollo. Puedes hacer el canelo igual que tus hermanas, pero con la ventaja de que nadie te censura por ello.

En efecto, estoy esperando vuestros comentarios desde la ira, el orgullo masculino herido y la  incomprensión absoluta, incluso me siento capaz de enfrentarme al hecho de que este post acabe colgado en Meneame (no me seáis cabrones). Se abre el debate. Podéis opinar, pero si no me dais la razón es muy probable que se trate de un caso agudo de ceguera patriarcal. 

Puede que se me esté pirando la olla del todo, y que haya alcanzado el tope del hembrismo (padres sin custodia resentidos, grandes renovadores del lenguaje) desbocado. Puede que no. En caso afirmativo espero que no me lo tengáis en cuenta, porque al fin y al cabo solo soy una chica que está en esos días y a la que se le ha acabado el helado de chocolate. Histeria.